Terapia individual

En muchas ocasiones no somos conscientes del enorme peso que tiene la forma en que nos han educado en nuestra vida diaria. Nos enseñan a seguir unos roles determinados, de conducta, comportamiento, creencias, valores etc.

Desde una edad muy temprana nos condicionan y se nos amenaza retirándonos el amor. Aparece así el miedo: miedo a afirmar nuestra creatividad, el miedo a la perdida, el miedo al castigo, a la crítica y al juicio, el miedo al rechazo y a la soledad, miedos de supervivencia, miedo a que te desenmascaren, al fracaso, al éxito, a la intimidad, a la confrontación, a la ira, a perder el control… ¡tantos miedos!

El miedo es un asunto esencial, cuando se niega y se ignora, se relega al fondo de la mente desde donde ejerce un poderoso y a menudo paralizante efecto en nuestras vidas.

Tratamos de abrirlo con todo tipo de compensaciones y adicciones. Mientras lo mantengamos como una fuerza escondida nos puede causar:

  1. Ansiedad crónica
  2. Puede sabotear nuestra creatividad
  3. Provocar rigidez
  4. Crear suspicacia
  5. Obsesiones con la seguridad
  6. Anular nuestro esfuerzo de encontrar el amor

El miedo afecta y a menudo domina todos los aspectos de nuestra vida, nuestra manera de hablar, de trabajar, de comer, de relacionarnos, de crear e incluso de respirar.

Si podemos hacernos amigos de nuestro miedo, sacarlo a la luz e investigarlo con intensidad y compasión puede transformarnos abriéndonos a una profunda vulnerabilidad y auto-aceptación.

De esta manera, con la terapia, te puedo ayudar a encontrar las causas de este miedo identificando nuestros condicionamientos negativos y al reconocerlos, enmarcarlos y descubrir los roles que adoptamos desde nuestra infancia y así encontrar el camino de vuelta a tu verdad, tu centro, tu esencia.